"-Puedo contarte qué se siente desde este particular punto de vista, en el que además de idealista se es Argentino. Espeso camino de sándalo, Brian Eno con fidelidad audiomaníaca y otra vez me siento junto al papel en blanco.Estoy abriendo la brecha por la que mis sentimientos sean poesía, lentamente iré generando el lenguaje. Hojas que transcurren plenas en sus jeroglíficos-" -podía leerse en otra de las páginas (aún en el rodillo de la Olivetti)- y más abajo:
"-Camino por la playa entre cientos de cajas de fósforos fragata, agujereadas a base de pequeños círculos fogoneados (quizá un símbolo de estos tiempos).
Me siento en el borde de la escollera de piedras y saco de mi morral un libro. En su interior una vieja postal de la India, que me regalara aquel loco personaje de origen italiano, que conociera en el bar unas noches atrás.Levanto mi vista y un sol naranja emprende justo en ese instánte su ascenso al cielo-".
"_Me gustaría hacer de todo esto una gran panorámica y componer a partir de ella un poema de imagenes, que supere incluso lo que se pueda llegar a decir en palabras. Fotografiar asi lo que nos es imposible expresar.
De esa manera me acercaría tí, extendería mi brazo sosteniendo esa imagen y te diría: "Se cuál es el preciso momento en que un corazón tiembla". Entonces tú no podrías menos que creer lo que te digo; y encarnaría yo hecho verbo".
En aquellas hojas rasgadas, lo que G. intentaba expresar era la lucha interna de aquel que siente y busca palabras fuerza, capaces de definir la pasión y las luchas de un espíritu afiebrado. Sin embargo, aquel intento de "antinovela" no se materializó en aquel entonces -apenas unas hojas archivadas- y las ganas vueltas a volar.
Momentos insospechados, caminos que uno toma por las noches espejadas, sin saber bien por qué, lo llevarían por senderos que aún faltaban recorrer.
Ahora: ¿Acaso existe alguna diferencia entre lo que él intentaba transcribir entonces y lo que muchos años después decidió relatar?.
No hay diferencia alguna, apenas unos círculos que van cerrando: aquellos que han traído nuevas verdades ( sumadas a los imprevisibles sucesos de aquellas horas) y que han caído como rayos en plena tormenta. Proféticos e inevitables.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
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